Ha sido un viaje inolvidable, en el que se han cumplido nuestras expectativas y con creces. Hemos visitado tres ciudades muy diferentes entre sí.
Pekín, aquí fue el gran golpe cultural, de la occidental a la oriental. Cualquier rinconcito de esta ciudad nos sorprendía. Aunque hoy en día es una ciudad muy occidentalizada el contraste de lo tradicional y lo moderno se hace presente en toda la ciudad, siendo está una de las virtudes de la ciudad. Un paseo por sus Hutones te transportan a un Pekín más tradicional. Nos gustó mucho perdernos por sus calles y conocer la vida cotidiana de los pequineses, aunque en los lugares turísticos el acoso por los vendedores, guías, etc.. nos resultaba bastante agobiante.
La Gran Muralla... Patrimonio de la Humanidad desde 1987 y una de las maravillas del mundo. Allí vivimos momentos inolvidables y sensaciones únicas. Fue un día lleno de emociones. Ojala algún día volvamos.
Xi'an, ex capital de China y poseedora de uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de los últimos cincuenta años de la historia China, Los Guerreros de Terracota. Al igual que Pekín, en plena evolución y occidentalización pero menos acostumbrados a los occidentales. Conocimos la noche y la gastronomía locales con los mejores anfitriones que te puedas encontrar, Iñigo y Maria. Todo un fin de semana de sensaciones, olores, sonidos….en fin, recuerdos inolvidables.
Hong-Kong, ex-colonia británica que nos ofrece una visión totalmente diferente de la China tradicional. Es la ciudad mas moderna de china, una especie de Nueva York del Lejano Oriente. Hong Kong es cosmopolita, mezcla de Oriente y Occidente, donde cada esquina encierra un punto de vista desconcertante. Cruzar la bahía en ferry desde Kwoloon hasta la ciudad es ya una experiencia que te deja sin aliento, y su skyline es lo mejor de la ciudad, puedes pasar horas contemplandolo.